La categoría de aperitivos ha dejado atrás los años en los que el crecimiento en valor venía explicado, casi de forma automática, por el efecto precio. El mercado sigue avanzando, pero lo hace en un entorno más maduro, más competitivo y con menor margen para trasladar costes al consumidor. La foto de 2025 y los primeros datos de 2026 reflejan una industria que conserva atractivo, capacidad de innovación y presencia cotidiana en la cesta, pero que necesita gestionar mejor que nunca el equilibrio entre volumen, rentabilidad, eficiencia industrial y diferenciación.
