El III Congreso Nacional de Pediatría se celebró en Zaragoza en 1925. Se registraron 208 congresistas numerarios. Entre los inscritos figuraban 14 pediatras franceses y tres italianos. El presidente de la reunión fue el doctor Patricio Borobio Díaz. En el presente trabajo se presenta una aproximación a los contenidos de las ponencias de la reunión que se repartieron en cuatro secciones: Pedagogía, Cirugía infantil y ortopédica, Higiene, alimentación y protección a la infancia y Medicina infantil. En esta última, los trabajos más frecuentes fueron los de infectología (tos ferina, difteria, meningitis / encefalitis). Varios trabajos acreditaron la luz ultravioleta como un tratamiento eficaz del raquitismo y la espasmofilia. Gregorio Vidal Jordana dedujo que el incremento en los niveles de fosfatemia constituía la prueba exacta para verificar la eficacia del tratamiento ultravioleta y superior a la radiografía. Varios cirujanos pediátricos debatieron sobre el tratamiento de la estenosis pilórica del lactante. No existe constancia de que asistiera al congreso ninguna mujer pediatra. Cuatro mujeres que no eran médicos presentaron sendas comunicaciones sobre las modificaciones jurídico / familiares a favor del niño, la infancia abandonada y delincuente y sobre temas de educación. Dentro de la sección de Protección a la infancia se debatió sobre el niño ilegítimo y la lactancia mercenaria. El congreso fue una amalgama armonizada de carácter internacional en la que se debatieron temas estrictamente pediátricos de actualidad junto con otros ligados a la protección a la infancia. Además, la participación fue variopinta con la intervención de médicos, abogados, maestras y personas con otras profesiones.
