
Gran protagonista de la dieta mediterránea, el aceite de oliva está sufriendo los efectos de una importante caída de producción provocada por temperaturas más cálidas y falta de lluvia. Este es uno de los principales factores que ha llevado a una subida de precios continuada, empezando por sus máximos históricos en origen, que llegaron a incrementarse cerca del 60% a principios del pasado año. No obstante, España sigue siendo el mayor productor mundial de aceite de oliva y de la mejor calidad, reconocida internacionalmente, en especial del aceite de oliva virgen extra (AOVE). El consumidor español sabe valorar este hecho y no ha dado la espalda a este alimento básico de la cesta de la compra, aunque ha restringido significativamente el volumen adquirido