Todos los envases deben ser reciclables o reutilizables a partir del 1 de enero de 2030. Y en el caso de los plásticos, contener un porcentaje mínimo de material reciclado. Por ejemplo, el 30% en botellas PET de bebida de hasta 3 litros y el 65% en 2040. Estas obligaciones impuestas por el Reglamento Europeo 2025/40 de Envases y Residuos de Envases (PPWR), en vigor desde el pasado mes de febrero, buscan avanzar en la transición hacia una economía circular (en la que todo residuo se reutiliza) y la neutralidad climática (0 emisiones netas de gases de efecto invernadero) en 2050 que persigue la Unión Europea.
