Están ahí cuando abrimos un yogur, bebemos un refresco o probamos una hamburguesa vegetal. Los aromas se han convertido en uno de los ingredientes estratégicos para la industria alimentaria. De ellos depende gran parte de la experiencia sensorial de un alimento, pero también desempeñan un papel cada vez más importante en la reformulación nutricional, la innovación de productos y la búsqueda de opciones más sostenibles.
