En España, el ecosistema foodtech ha crecido con fuerza en los últimos años, superando las 400 startups activas y consolidándose como uno de los más dinámicos del sur de Europa. Sin embargo, el impulso emprendedor no siempre se traduce en transferencia tecnológica efectiva. Aunque la inversión alcanzó cifras destacadas en 2023, el ajuste posterior —con caídas relevantes en 2024 y 2025— refleja un cambio de ciclo: menos volumen y más exigencia en la validación industrial de las soluciones.
