Botellas, tarros, bandejas, blísteres, flejes o láminas fabricados con tereftalato de polietileno (PET) han sido en las últimas décadas los más utilizados para envasar alimentos y bebidas. Y todo apunta a que seguirán siéndolo en los próximos años; eso sí, incorporando progresivamente cada vez más r-PET, el material que se obtiene al reciclar envases y otros productos postconsumo de este plástico. Así lo exigen las nuevas normativas europea y nacional para reducir el impacto medioambiental que genera el uso de este material virgen.
