La neuroeducación permite comprender el proceso de aprendizaje desde la neurociencia. Este conocimiento facilita a los académicos entender la importancia de las emociones y de las funciones ejecutivas en el aprendizaje. A partir de este fundamento neurocientífico, este artículo aborda las principales características de los procesos cerebrales que se dan en metodologías activas. Ello permite al lector valorar su importancia y comprender por qué las metodologías activas deben ser consideradas como metodologías de primera elección para el logro de aprendizajes profundos. De manera particular, se revisa la estrategia de la simulación clínica alineada con las metodologías activas utilizadas en la formación de profesionales de la salud. A modo de conclusión, se releva la importancia de la neuroeducación para una implementación efectiva y consciente de la simulación clínica, no sólo desde la técnica de la ejecución, sino desde la fundamentación neurocientífica, permitiendo el óptimo beneficio por parte de los estudiantes del área de la salud.