España es uno de los países con una tradición más rica y variada en la elaboración y consumo de los diferentes derivados cárnicos, principalmente embutidos y jamones, aunque los fiambres y cocidos incrementan su consumo día a día. La diversidad de la producción charcutera, que se extiende sobre todos los rincones de nuestro país, forma parte de nuestro acervo cultural y gastronómico, y es muy apreciada dentro y fuera de nuestras fronteras.
