El sector español de galletas cerró 2025 mostrando dos velocidades claramente diferenciadas. Por un lado, los hogares reducen la cantidad comprada y mantienen una actitud contenida ante una cesta de la compra que se ha encarecido durante los últimos años. Por otro, el tejido industrial presenta un dinamismo mayor, reforzando el empleo y manteniendo un elevado esfuerzo inversor, apoyado especialmente en el crecimiento de las exportaciones. Esta divergencia ayuda a explicar buena parte de las estrategias empresariales que están marcando la categoría: más capacidad productiva, búsqueda de nuevos mercados y desarrollo de productos capaces de ampliar ocasiones de consumo.
