Introducción
A pesar de la incorporación constante de nuevos medicamentos anticrisis en los últimos años, el porcentaje de pacientes cuya epilepsia no se acaba de controlar por completo permanece estable en torno al 30-40% de los casos. Esto es así porque los fármacos que se han ido incorporando, a pesar de aportar beneficios en los que se refiere a tolerabilidad, comodidad de uso y reducción de interacciones farmacocinéticas, no han sido capaces de conseguir mayor eficacia anticrisis que sus predecesores.
Desarrollo
Cenobamato ha cambiado este panorama. Tanto en ensayos clínicos como en series de práctica clínica, alcanza tasas de libertad de crisis, en pacientes en los que habían fracasado dos o más fármacos, no vistas hasta ahora. Y la consigue con una tolerabilidad similar a la de sus antecesores. Somnolencia, mareos, cefalea, fatiga y diplopía fueron los efectos adversos más frecuentemente reportados. En general, fueron de intensidad leve o moderada, con tendencia a reducirse con el tiempo. Para evitarlos en lo posible, es importante un adecuado manejo de la comedicación, especialmente en pacientes con elevada carga farmacológica cuando se introduce cenobamato. Dado su mecanismo de acción, las interacciones farmacodinámicas más importantes se van a producir con otros bloqueantes de canales de sodio dependientes de voltaje y con benzodiacepinas, especialmente clobazam.
Conclusión
Con los números que presenta, cenobamato podría cambiar el concepto de epilepsia farmacorresistente. Ya no sería suficiente con el fallo de dos fármacos cualesquiera, sino que debería haber fracasado el medicamento más eficaz.
