El cáncer de pulmón en Chile ha sido históricamente una enfermedad de mal pronóstico y baja visibilidad. En las últimas décadas, hubo avances importantes en tratamientos y diagnóstico, como la introducción de terapias dirigidas e inmunoterapia, pero la mayoría de los casos aún se detectan en etapas avanzadas. La tomografía computada de baja dosis (TCBD) ha demostrado reducir la mortalidad en población de alto riesgo y es el método recomendado para detección precoz. El rol específico de las imágenes y su adecuada indicación permitirán la evaluación óptima de un paciente candidato a tamizaje o cursando una sospecha de cáncer de pulmón en etapa precoz. Actualmente, se busca personalizar el tamizaje y aprovechar la inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico temprano, optimizando recursos y acceso a tratamientos de calidad.
