En el Brexit, la alegría del dulce español va por barrios. En general, no era tan fiero el león como lo pintaban. Y según reconoce Produlce, Reino Unido repitió en 2025 sus compras a la industria dulcera española, incluso de forma más “equilibrada”, según la patronal del sector. Un equilibro esquivo, sin embargo, para chicles y caramelos; un príncipe en el alambre, también en territorio británico. Todo lo contrario que el chocolate, un auténtico torbellino en 2025, tras el desfallecimiento del año anterior. Campeón que comparte podio con otras categorías, como las galletas y muy especialmente, las patatas fritas, sobresalientes en el desempeño en el nuevo avispero aduanero.
