Según el estudio «¿Cuánto cuesta una mentira?», realizado por la agencia creativa de comunicación y marketing Evercom en colaboración con la Universidad Complutense y FAD Juventud, la mayoría de los jóvenes en España ya no se dedican a buscar noticias de forma activa, sino que las encuentran en las redes sociales, que son su principal fuente de información (70,3 %). Basándose en una encuesta realizada a 800 jóvenes de entre 15 y 24 años, el informe advierte de que la normalización de la desinformación puede conducir a un mal juicio, a una menor confianza y a un deterioro del bienestar emocional.
Aunque el 60,9 % de los encuestados sigue a periodistas o medios de comunicación en las redes sociales, tienden a consumir la información de forma superficial y rara vez la verifican: sólo el 13 % comprueba siempre la información que lee. La exposición constante a un exceso de información puede generar fatiga, ansiedad y desconfianza, hasta el punto de que muchos jóvenes evitan ciertos temas o se plantean abandonar por completo las redes sociales.
El estudio destaca el papel fundamental del periodismo a la hora de aportar contraste y contexto, y pide una mayor formación y herramientas que ayuden a identificar los bulos y a proteger la calidad de la información.
