Con un consumo de 152.232,19 toneladas, por valor de 1.625 millones de euros en el TAM Abril 2026, según NIQ (Tabla I), lo que supone una evolución estable sobre el año previo en volumen (+0,4%), mientras el valor crece un +8,3%, el mercado de frutos secos ha afrontado en el último año un panorama presidido por la volatilidad de los costes de las materias primas, la competencia creciente y un consumidor más racional, informado y atento al valor percibido. Las compañías coinciden en que el reto ya no pasa solo por crecer, sino por aportar una oferta diferencial, apostando por la calidad y la innovación en un mercado altamente sensible al precio.
