Introducción
en la enseñanza universitaria de medicina, las metodologías activas, como el aprendizaje basado en problemas (ABP), se han consolidado como estrategias eficaces para incrementar la implicación del alumnado y favorecer un aprendizaje significativo. El ABP, centrado en la resolución colaborativa de problemas complejos y contextualizados, no solo facilita la adquisición de conocimientos, sino que también promueve el desarrollo de habilidades y competencias clave como el pensamiento crítico, fundamentales en la formación del profesional médico.
Sin embargo, la implementación del ABP ha sido más frecuente en las asignaturas clínicas que en las ciencias básicas, como bioquímica, biología, anatomía, histología y fisiología, donde su aplicación sigue siendo limitada. Estas disciplinas, aunque fundamentales, suelen percibirse como alejadas de la práctica clínica, lo que puede dificultar la conexión entre la teoría y su aplicación real.
Métodos
este artículo analiza los retos y oportunidades de aplicar el ABP en el ámbito de las ciencias básicas, a través de una experiencia interdisciplinar desarrollada en el primer curso del grado en Medicina. Se describe el diseño, implementación y evaluación, docente y estudiantil, de una propuesta basada en ABP, centrada en la fisiología del ejercicio, como eje integrador de contenidos básicos de varias asignaturas.
Resultados
según la percepción de docentes y estudiantes, la incorporación de problemas contextualizados del mundo real favorece la comprensión significativa e integración de conceptos teóricos de las ciencias básicas, así como su conexión con la práctica médica. Además, se desarrollan múltiples habilidades y competencias esenciales en la carrera profesional.
Conclusión
en conjunto, los resultados respaldan la viabilidad, continuidad y expansión de esta metodología en el currículo formativo.
