La mayoría de los estudios existentes se han centrado en identificar vínculos entre el sueño y enfermedades específicas, sin embargo, con la llegada de la inteligencia artificial ha sido posible crear nuevos métodos. Uno de ellos, entrenado con casi 600.000 horas de datos de sueño recopilados de 65.000 participantes es capaz de detectar más de un centenar de patologías a partir de estos parámetros del paciente.
