Tras el triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, Facebook se vió salpicada por la polémica sobre noticias falsas que contribuyeron a que el magnate se erigiera presidente y que fueron difundidas a través de esta red social.
La avalancha de críticas recibidas ha llevado a Mark Zuckerberg a anunciar medidas para evitar la difusión de informaciones falsas. Google también se ha apresurado a cambiar su buscador para combatir los bulos.
Estas medidas se revelan fundamentales aunque quizá insuficientes a tenor de lo que revela un reciente estudio de la universidad de Stanford. La citada investigación revela que el 82% de los estudiantes de Estados Unidos no es capaz de diferenciar entre noticias falsas y reales. También el 82% no diferencia entre informaciones veraces y contenidos patrocinados
Hasta tal punto llega en muchos casos su confusión, que los encuestados valoraban la veracidad de una noticia en función del número de retuits o me gusta que tuviese en Twitter. El estudio ha tomado como muestra un total de 8.704 estudiantes de secundaria.
Fuente: Marketing directo
