La práctica regular de actividad física moderada no solo beneficia al corazón o al sistema muscular. Diversas investigaciones apuntan a que mantenerse activo puede contribuir a preservar la salud ocular, reducir el riesgo de enfermedades visuales asociadas a la edad y mejorar determinadas capacidades relacionadas con la visión, tal y como recuerdan especialistas del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.
