Introducción
El lupus eritematoso cutáneo crónico (LECC) representa un subtipo de lupus con manifestaciones dermatológicas específicas, frecuentemente asociado a morbilidad significativa (alopecia cicatricial, desfiguración) y potencial progresión a lupus sistémico (LES). Su diagnóstico es complejo debido a la heterogeneidad clínica y solapamiento con otras dermatosis.
Objetivo
Sintetizar los criterios diagnósticos para el LECC mediante un análisis crítico de hallazgos clínicos, histopatológicos y dermatoscópicos, enfatizando subtipos atípicos (verrugoso, paniculitis).
Métodos
Revisión narrativa en PubMed, Scopus, Cochrane y SciELO (términos: “chronic cutaneous lupus erythematosus”, “manifestaciones cutáneas”). Se incluyeron estudios clínicos, revisiones sistemáticas y meta-análisis (excluyendo casos aislados y modelos animales).
Análisis y síntesis
Las formas de LECC (discoide, verrugoso, paniculitis) comparten cronicidad, fotosensibilidad y lesiones destructivas. Clínicamente presentan placas eritemato-escamosas (discoides), nódulos hiperqueratósicos (verrugoso) o depresiones lipoatróficas (paniculitis). Histopatológicamente muestran infiltrado linfocitario perianexial, degeneración de la membrana basal y taponamiento folicular, generando secuelas irreversibles como alopecia cicatricial.
Conclusiones
La evaluación integrada (clínica, dermatoscopia, histopatología) es crucial para diagnosticar subtipos de LECC y evitar errores. Persiste la necesidad de algoritmos estandarizados que incorporen técnicas emergentes (biomarcadores cutáneos). El diagnóstico temprano previene secuelas irreversibles y orienta el pronóstico sistémico.
