La inmunización ‘in situ’ con esta viroterapia aumenta hasta 50 veces la frecuencia de linfocitos T específicos del antígeno tumoral y ofrece sinergia con la inmunoterapia convencional.
La inmunización ‘in situ’ con esta viroterapia aumenta hasta 50 veces la frecuencia de linfocitos T específicos del antígeno tumoral y ofrece sinergia con la inmunoterapia convencional.