Introducción
La Medicina Familiar ha sido esencial para ofrecer atención continua y holística a individuos y familias, abordando tanto los aspectos físicos como emocionales de la salud a lo largo del curso de vida.
Objetivo
Analizar la evolución de la Medicina Familiar en Iberoamérica y su relación con la identidad profesional del médico especialista y del médico en formación.
Diseño
Estudio cualitativo con enfoque fenomenológico y perspectiva interpretativa-explicativa.
Lugar
Iberoamérica: España, México, Costa Rica, Colombia, Cuba, Perú, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay.
Participantes
Doce referentes iberoamericanos en Medicina Familiar con formación de posgrado y amplia experiencia profesional. La selección fue realizada mediante muestreo opinático hasta alcanzar la saturación de la información.
Métodos
Se aplicaron entrevistas semiestructuradas grabadas en audio y video, complementadas con revisión de fuentes bibliográficas. El análisis de los datos se realizó con el software ATLAS.ti versión 24, a través de una codificación sistemática y triangulación de información para contrastar perspectivas y garantizar la validez de los hallazgos.
Resultados
Los entrevistados destacaron que la Medicina Familiar surgió en los años 50 como respuesta a la necesidad de una especialidad generalista con enfoque holístico y preventivo. Se identificaron como elementos clave la atención centrada en la persona y la familia, la continuidad del cuidado, la integralidad, la formación continua y la colaboración con otras disciplinas. La identidad profesional del médico familiar se construye desde la residencia y se fortalece a través de la práctica y la docencia. Además, emergieron más de 100 categorías de análisis útiles para investigaciones futuras.
Conclusiones
La Medicina Familiar representa un pilar esencial de la Atención Primaria en Iberoamérica. A pesar de los desafíos generados por reformas del sistema y políticas de salud, se han consolidado avances significativos en formación, equidad en la atención y consolidación de la identidad profesional. El futuro de la especialidad se vislumbra marcado por la integración digital, la colaboración interprofesional y la humanización del cuidado, preparando médicos adaptables y comprometidos con la salud comunitaria.
