La industria farmacéutica atraviesa una transformación profunda. La aparición de terapias cada vez más personalizadas, los requisitos regulatorios, la exigencia de trazabilidad end to end y la necesidad de garantizar la seguridad del paciente en cada fase de la cadena de suministro han elevado el nivel de complejidad de la logística asociada al sector. Hoy, la logística de la industria farmaceútica ya no puede entenderse como un servicio de transporte; es un elemento crítico del propio proceso terapéutico.
