El derecho marítimo y el sector asegurador afrontan una etapa de transformación marcada por la digitalización, el endurecimiento regulatorio y el aumento de los riesgos operativos y cibernéticos. La evolución del comercio marítimo, la transición energética y la inestabilidad geopolítica están redefiniendo tanto la gestión jurídica de los siniestros como la suscripción de riesgos en un mercado cada vez más exigente.
