
Tenemos tantas cosas en la cabeza que, a menudo, se nos olvida lo más importante: las personas. La clínica veterinaria es de esa clase de negocios que no permiten la relajación.
Tenemos tantas cosas en la cabeza que, a menudo, se nos olvida lo más importante: las personas. La clínica veterinaria es de esa clase de negocios que no permiten la relajación.