La salida temporal o definitiva de viviendas del mercado añadió presión a un territorio que, antes de la catástrofe, ya sufría un desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda.
La salida temporal o definitiva de viviendas del mercado añadió presión a un territorio que, antes de la catástrofe, ya sufría un desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda.