La calidad del firme en las ciudades es un elemento esencial para garantizar una movilidad segura y duradera. No se trata solo de disponer de una superficie transitable, sino de asegurar que las vías resistan el uso continuo, el paso constante de vehículos y las condiciones ambientales. Un pavimento bien ejecutado influye directamente en la seguridad, en la reducción de intervenciones futuras y en la percepción que se tiene del entorno urbano.
